Cada año, el Premio Atlante distingue las mejores obras de grabado contemporáneo presentadas a concurso. Las piezas ganadoras y seleccionadas protagonizan una muestra anual en el museo y enriquecen los fondos de la colección.
Un certamen abierto a creadores de cualquier procedencia, que sitúa a la Fundación como referente en la difusión del arte gráfico.